Confesiones

KARAMELO SANTO

por Fabrizio Pizzolatto

KARAMELO SANTO

Es una banda de rock mendocina, de 25 años de trayectoria. Están por lanzar su próximo disco en el marco del aniversario de la banda con nuevos temas y versiones de los éxitos. Mario Yarke, uno de los integrantes “fundacionales” de la formación, habló con Diario El Podio en representación de la banda:

Están por lanzar un nuevo disco ¿Cómo lo viven?

Con las ansias de siempre, más allá de que estamos transitando un camino probado. El disco nuevo, que en realidad van a ser dos discos, se llama “El Gran Poder” Volumen 1 y 2. Al 1 ya lo estamos terminando, de hecho esta semana revisamos todas las correcciones así que ya está en marcha. Va tener 12 canciones, algunas son nuevos temas y otras son nueva versiones de temas viejos como “El Cangrejo”, “Volver”. Estuvimos mirando hacia atrás, también para celebrar los 25 años de la banda. Las canciones nuevas tienen invitados como Sergent García, “Mosca” Lorenzo, Lucas Becerra, Lefxaru Nawel y Juanito Ayala. El disco esta bueno, veremos cuál es el impacto ya que nosotros no estamos haciendo la música que se escucha ahora. Estamos viejos para cambiar.

Pero considerás que cuando ya hay un nombre hecho y un camino, la gente no le reclama actualidad.

No, claro. Aparte es una situación de estrés. Solo nos planteamos actualizar el mensaje, porque va cambiando. Nosotros mismos nos vimos en una polémica al darnos cuenta que algunas canciones hablaban de cosas que ahora no compartimos. De hecho, le pedimos a Spotify que nos saque una canción que ya no queríamos y como no lo hizo, la volvimos a hacer con otro nombre. Tiene que ver con nuestra propia maduración.

Sintieron que había cambiado la coyuntura…

Si pero no por demagogia. Es por una cuestión de conflictos de pensamiento. Los más viejos de la banda, somos tipos de 50 años que crecimos en otro contexto. Ahora entendimos que hay otras cosas que nos moviliza la forma de pensar. Sin contar que de entrada, es difícil hacer coincidir la forma de pensar de tantos integrantes y de diversas edades. Sin embargo son respetuosos nuestros disensos. Por lo menos hasta la tercera cerveza.

¿Y la sociedad? ¿Vive con esa tercera cerveza a cuestas?

Si. Es imposible dialogar. Es una realidad diaria.

Volviendo al tema… ¿Cómo se vive emocionalmente un disco especial, por el aniversario?

Ansioso porque estamos dejando un disco editado por una discográfica que se llama Plaza Independencia que va a editarlo en vinilo. Es el segundo vinilo de Karamelo Santo y el primero fue un sencillo del año 1992. Nos da ansiedad ver ese vinilo, nuestras caras en esa tapa gigante. Y la ansiedad de escucharlo después y preguntarse ¿Qué le hubiese cambiado? A mi me cuesta dejarlos ir a los discos.

Y ahora toca presentarlo en giras. ¿Por Latinoamérica?

Yo no diría salir a conquistar Latinoamérica. Nos han invitado a participar de un festival en México llamado Ska Fest en diciembre, entonces tenemos programada esa gira con algunas otras fechas en Guanajuato, DF, etc. Es lógico que con la herramienta del disco, es más fácil presentarse en el exterior.

¿Los presentaciones y las giras resuelven esa duda que me mencionabas sobre qué le hubieses cambiado?

Me parece que no. Porque uno tiene la posibilidad de intervenir las canciones en los shows, diferente a como se pensaron en los discos. El vivo te da esa oportunidad. Se toca encima del disco pero en sí el material suele ser historia pasada. No tiene mucha relación y está bueno eso. En el último show en Escobar, a una canción la hicimos en cumbia. Eso tiene que ver con el humor y en los escenarios nos gusta jugar?

¿Ustedes creen que esa versatilidad o “atrevimiento”, lo caracteriza?

Si, lo insolente e irrespetuoso. En el primer disco grabamos una cumbia, en el año 1993, cuando hacer una cumbia siendo una banda de rock, era una herejía. De alguna forma, la gente espera que no haya algo rígido. Lo que pasa es que anoche (por el miércoles), nos comimos un asado y la lista de música paso desde Violeta Parra hasta Leonard Cohen.

Esto se refleja definitivamente en el nuevo disco.

¿Hay algún disco que ustedes digan “Este fue el mejor”?

No. Creo que canciones. Algunas significaron más para nosotros. Ese es el espíritu de “El Gran Poder”, por eso tratamos de retomarlas, cambiando los mensajes.

¿Goy Ugalde le da un plus para la banda? 

Goy es la banda. Definitivamente.

Suena injusto, aunque no me lo digas, para vos que estuviste desde el inicio. 

Sigo diciéndolo. Me lo tatúo en el abdomen, que tengo mucho lugar. Goy Ugalde es Karamelo Santo.  Las bandas son un matrimonio complicado. Hay etapas de máxima empatía y otras de mínima. Sin embargo, el concepto artístico que surgió en el inicio y las canciones, son de Goy. Todos podemos haber participando pero sin la materia prima, que es él, no sería lo mismo. Goy es mi hermano, hemos vivido juntos, nos conocemos mucho, nos “carajeamos”, pero nos queremos.

¿Pero te lo vas a tatuar o no? Esas rastas seguro que solo caben en la espalda. 

(Risas) No, la respuesta es no. Hay cosas que ya estoy viejo para hacer. Sin embargo, si me pongo a pensar qué concepto me tatuaría, sería Libertad.

La formación completa.